Posteado por: theicewolf en: 1 agosto 2009
Llevo en este Camino un poco más de cuatro años y ha sido realmente difícil alcanzar los estándares que me obligan a creer. Que debo ser un ministro ungido, que debo orar, que debo leer la Biblia, que debo estudiarla, que debo hacer un devocional, que tengo que levantarme a las 5 de la mañana para orar, que debo predicar en el bus, al que está a mi lado, que debo dar diezmos, que no es para los pastores que es para Dios, que si no voy a al integración no puedo estar en el equipo, que si no estoy en la iglesia no estoy en Dios, que debo ser, que debo hacer, que debo… Es por esto que mucha gente que va a los servicios no puede distinguir el verdadero Espíritu de Dios. Esto me ha provocado muchas crisis. A veces me sentía menos, me frustraba, me entristecía, me daba rabia y me daban ganas de pecar. Es que no se puede exigir ese tipo de cosas si no hay un mentor -aunque sea uno malo-.
Desde hace un año, y un poco más, decidí enfrentar al Señor y pasar a través del velo que pone la iglesia y, para sorpresa mía, la mayor parte de las cosas que me habían predicado eran mentiras y aún siguen siendo mentiras. Todavía me afectan esas mentiras porque apenas he decidido, concientemente, hacer algo por el Reino de los Cielos. Ahora es cuando voy a prepararme para servir mejor a una generación que clama por sinceros profetas, evangelistas entendidos, pastores dedicados y genuinos maestros.
Darse cuenta de lo malo de nuestras vidas es la parte más facil pero tomar los correctivos es lo mas difícil. Es fácil reconocer que estamos en la inmunda desgracia pero de ahí a hacer algo para cambiar las cosas, hay mucho trecho. Debe ser porque nuestro cuerpo se acostumbra al lodo de nuestro charco o porque nos decimos a nosotros mismos que no todo está mal. Nos conformamos con solo respirar, comer, beber y tener una vida normal. Una vida llena de recuerdos de un futuro que no pudimos alcanzar y vacía de relevancia. A eso uno se acostumbra. La Biblia dice que nuestros miembros están en contra de lo que nuestro espíritu y el Espíritu quieren hacer. La parte motriz de nuestro ser se opone a nuestra parte intelectual. Pero también -dice que Pablo-, se daba a sí mismo como golpes, obligando a su cuerpo, a hacer lo que su espíritu quería hacer.
Todo esto lo hablo porque hoy quiero decir a ustedes, mis solitarios leyentes, que el estar bien es un regalo de Dios, una decisión y una recompensa. Como dije antes, la parte fácil de todo esto, es reconocer que estamos mal pero hacer que yo esté bien es lo más costoso. Con la muerte de Jesús en la cruz no sólo pudimos recobrar la comunicación directa con Dios, la Biblia dice que todo aquel que acepta el rescate de Jesús recibe, por parte de Él, vida eterna y en abundancia. Creo que cuando se refiere a ‘vida abundante’ es a estar bien. Por esto digo que es un regalo. Un regalo que a todos nos gustaría tener, un edicto real que, todos aquellos que crean en Jesús, como su Señor, le sea dado sin omisión alguna, el vivir bien. Pero así como el Señor decidió darlo, así tambien decidimos tomarlo o no. El estar bien es una decisión; es una decisión a convercerse que, a pesar que no veo mi bienestar, yo lo tendré, decidir a guardar, lo que juntamente con el amor y la fe, es eterna -esto es la esperanza-. A pesar de lo que sea, decidir creer que, aunque suene fácil lograrlo y difícil hacerlo, sí se puede lograr estar bien. Sin embargo, la Biblia también dice que si yo creo esto y no hago las cosas que me llevan a obtenerlo, de nada me sirve. Y es cierto. Se pueden hacer discursos de cómo hacer las cosas bien y eso alimentaría nuestro ego moralista, pero si nada hago por alcanzarlo, de nada me habrá servido prestar mis oídos al deleite del escuchar lo bien que puedo pasarla. Como un amigo dijo -cuando se lanzó a edil de su localidad-: yo quiero ser uno de esos que estén en la rosca y que digan de mí que me robo la plata; no que sea yo uno de esos que se ponen en las esquinas a decir ese tipo de cosas de los dirigentes. El estar bien es una recompensa de hacer cosas para lograrlo. Suena un poco contradictorio pero creo que así es. Si yo tengo muchos profetas que me imponen las manos y me dicen cuan bonito voy a predicar pero si ningún día me animo a predicar, pregunto yo ¿en qué es relevante para el Reino de los Cielos esas voces proféticas o quien las oyó? A todos nos gusta eso pero sufriremos pérdidas si no hacemos nada.
Con este artículo quisiera alentar a mi iglesia para que al fin tengan una relación genuina con Dios y que sean esos hombres de Dios de los cuales esta tierra no es digna, a que al fin estén bien, sea que prediquen en una plataforma o en su nueva oficina, a que se animen a tomar de las cosas celestiales que dice la Biblia que pensemos o de las cosas buenas que hay en esta vida. Animar a mi iglesia a inscribirse en la universidad, a estudiar lo que siempre quisieron estudiar o descubrieron lo que realmente querían estudiar. A hacer cursos de su instrumento musical favorito para poder inspirar a otros y traer la mayor cantidad de personas al Señor o simplemente para llegar a ese tono alto de esa canción que me gusta tanto. A aguantar los malos tratos de los que no nos quieren que seamos alguien en el Reino de los cielos. Les animo a estar bien.
Me gusto la ultima parte lo demas esta, segun mi sin formacion alguna y humilde opinion, como mal editado jeje… Aunque no debe ser facil editar los pensamientos de jei…
Friend: cambié mi nombre de usuario en twitter, para que lo cambies en el twitter de tu página.
Jaimito estoy de acuerdo en lo q dices, muchas veces nos afanamos por ser el prototipo de creyentes q debemos ser actualmente y nos emproblemamos tanto pensando q es bueno o no, q olvidamos ese maravilloso regalo (no lo habia visto de ese modo, gracias x decirlo) q es sentirse bien consigo mismo y el saber q Jesus siempre esta ahi esperandonos tal como somos sin mascaras y q no juzga nuestras decisiones, aun estando erradas……..Excelente articulo, verdaderamente me convenzo mas q Dios les ha dado un talento enorme a los dos, como le dije a deivi deberias sacar una revista…piensala no es tan mala idea DTB
jejejeje yo tambien t queiro amigo, a pessar del poco tiempo en conocernos cuidat
Amigo me siento orgullosa de ser tu discipula! Tq F….
2 agosto 2009 a 10:27 PM
Esa vida abundante que mencionas, ese estar bien, es como base de cualquier vida de un creyente (desde la persecución hasta el acomodamiento de la fe) la paz de Dios que no se puede comprender… Esa es la paz que Dios regala, que yo desido recibir y que también hace parte de la recompensa de vivir en Dios… Eso es estar bien
2 agosto 2009 a 11:50 PM
Aja. Eso fue lo que dije.